Aprendí
en estos últimos años, que todo lo que ocurre en las instancias judiciales está
calculado. Nada es casualidad, ni se da con naturalidad. Todo, absolutamente
todo tiene un cálculo, un análisis y una lógica para conseguir un resultado…
La
sentencia a veinte años de prisión que me impusieron, es lo que
premeditadamente los jueces “calculan” que sería el tiempo suficiente para
garantizarse mi sumisión y silencio absoluto.
Para
acogerme al beneficio de poder irme expulsado de Argentina a mi país de origen,
cuando se tenga cumplido el 50 % de la condena; tengo que renunciar irremediablemente a todas las denuncias que contra
estos siniestros funcionarios judiciales tengo presentadas. Y no puedo siquiera
apelar ante un Tribunal superior, pues quedaría demorado –preso- mientras no se
resuelva la apelación…
Son
estos jueces y fiscales, verdaderos profesionales del cálculo para imponer penas. Pretenden “amansarme” destruirme con la
cárcel y así asegurarse su impunidad.
Pretenden
con sus retorcidos e injustificados fundamentos, hacer valer una sentencia
ilegal. Ilegal en el fondo de la cuestión
porque tres imputados demostraron en juicio ser realmente INOCENTES. Ilegal también, porque
jurídicamente se hizo, se permitió, se anuló y consintió todo tipo de
ilegalidades que la ley bien claro define como de prohibido accionar. Los
derechos fundamentales de los tres imputados fueron violados continuamente.
Actuó
el TOPE 3, al modo y semejanza de “La
Santa Inquisición”.
Los
fiscales que tenían la obligación de demostrar nuestra culpabilidad –no los
imputados su inocencia, que si hicimos-, y de garantizar la legalidad y el
cumplimiento de la ley durante el proceso, solo buscaron de forma arbitraria,
cruel y “chapucera” –por las falsedades incorporadas como pruebas- concretar un
linchamiento a tres personas que osaron
defenderse y denunciar todas y cuantas actuaciones arbitrarias sufrieron desde
el primer día.
Estos
jueces que tanto se llenan la boca hablando de los crímenes de lesa humanidad
cometidos por militares de la dictadura argentina, y que hacen de los derechos
humanos una bandera de pura palabrería hipócrita se olvidaron de los derechos
humanos de tres imputados. Fuimos prejuzgados y condenados antes del debate
oral y público que según el propio juez Luis Alberto Imas –dicho en este centro
penitenciario a mi persona- seria “con
las pruebas sobre la mesa y con un Tribunal imparcial, ante el que se tendría
que demostrar la culpabilidad de cada uno de nosotros tres…”
Les
aseguro a todos los que puedan leer estas líneas, que ninguna de las reseñas
hechas por el juez Imas –y que así marca claramente la Ley- se cumplieron en
este juicio.
Dime
de que presumes, y te diré de qué careces…
El
Tribunal, con los cuatro jueces que lo conformaron, junto a los fiscales y los
querellantes (funcionarios del Afip/Aduana argentina) cumplieron con la delictiva función de imponer el miedo no
solo a los imputados, sino también a los allegados que siguieron el juicio
de forma continua desde el primer día.
Y
fundamento este grave proceder en un hecho –hubo muchos más que iremos
contando- cometido por la Dra. Juez Karina Rosario Perilli, cuando en medio del
transcurso del debate, apartó al
Policía Federal encargado de cuidar el ingreso, orden y egreso de los imputados
y del público a la sala de juicios. Tras la finalización de un debate a última
hora de la tarde –anochecía- el mencionado uniformado, de nombre Sergio Ruiz charla
despidiéndose de la agenta policial encargada de la grabación de la audiencia,
y pasando por el pasillo la JUEZA PERILLI LLAMA AL AGENTE Y LE INCREPA POR
HABLAR CON LA MUJER DEL DETENIDO MAIDANA. El comentario más o menos exacto y
según las palabras de testigos presenciales fueron: “Ahora te dedicas a tratar
con las mujeres de los presos…”
Seguidamente
fue traslado el policía, por haber cometido la única falta achacable de ser
persona educada, correcta y humana.
Este
actuar de la jueza Karina Rosario Perilli, se vuelve a poner de manifiesto
cuando el sustituto de este policía Sergio Ruiz, también de nombre Sergio, es
advertido al tomar posesión del cargo en el debate de que no “intime” con los
allegados de los imputados, en especial con referencia a Lolo Temes, mi hermano
que estuvo presente en la Sala todos los días que duro el juicio.
Karina
Rosario Perilli con estos actos –y otros más que iremos viendo- impuso “el miedo” en funcionarios, en
allegados y en general en el día a día de este juicio. Este proceder de la
Secretaria venida en Jueza, es ni más ni menos que el modus operandi aprendido junto al juez de Instrucción Jorge Angel Brugo.
La
osadía que yo cometí junto a mi abogado el Dr. Mariano Berges, al denunciar
primeramente ante los propios magistrados y después en la justicia federal, los
comportamientos delictivos de estos jueces, fiscales y del abogado recaudador
de los mismos, originó que todos ellos formasen un bando delictivo que sin duda
alguna, trató de imponer el miedo, el silencio y la sumisión que
siempre fue amparo de las clases dominantes a lo largo de la historia.
Esta
Argentina decadente y corrupta que hoy muestra al mundo sus vergüenzas con el
comportamiento de personas –reitero sus
nombres y añado sus fotos para que cualquiera los pueda identificar e increpar
por hechos como los mencionados-, como estos jueces y fiscales aquí denunciadas y que son:
-Juez Jorge Angel
Brugo (Juez de Instrucción.
Revisar su trayectoria profesional con denuncias por sus abusos de autoridad y
arbitrariedad reiteradas. Comprobar quien es este mal llamado juez, con causas
en su contra de enriquecimiento ilícito demostrado… Hay declaraciones de amenazas
del propio juez y su custodio a personas de servicio doméstico, según las
informaciones en internet… ver enlaces adjuntos)
www.pjn.gov.ar/Publicaciones/00020/00050537.Pdf
www.taringa.net/.../Oyarbide-es-el-juez-mas-denunciado-del-pais.htm www.pjn.gov.ar/publicaciones/00014/00021238.pdf www.catedras.fsoc.uba.ar/loreti/jurisprudencia.../brugo_lanata.pdf
-Fiscal Emilio Marcelo
Guerberoff (Fiscal
de Instrucción y también de juicio a pesar de haber sido denunciado antes del
debate y recusado al inicio del mismo. El mismo que hoy pretende llevar adelante un invento de causa por
lavado contra familiares y otros, de los tres imputados. El mismo que como se
puede ver en las grabaciones del juicio se pasó horas desafiando, riéndose
burlonamente y sentándose con desdeño y hostilidad hacia el que aquí escribe.
El mismo que tiene un nivel de vida con propiedades inmuebles que no puede justificar
con sus ingresos de funcionario público… Daremos detalles del caso en otra
nota.
-Juez Luis Alberto Imas
(Juez y Presidente del TOPE 3 que nos juzgó y
sentencio a penas que jamás este hombre había impuesto. El mismo que me garantizó
personalmente un juicio justo y un Tribunal imparcial indicando como debía de
fundamentar la recusación de la jueza
Perilli, y que a posterior el mismo no aceptó dicha recusación. El mismo que concedió
reiteradamente las excarcelaciones solicitadas por nosotros y que ahora
entiendo solo fueron una manera de mantener un vínculo de negociación abierto
ante… lo que pudiese ocurrir durante el juicio.
-Juez Luis Gustavo Losada
(Juez de fachada
perfecta y de hipocresía definida en cada gesto y más en cada palabra oral y
escrita. Es autor –en mayor grado- de la redacción de la sentencia condenatoria
contra nosotros tres y donde los abogados defensores representan para este
Juez, un colectivo de cómplices e imputados –tal vez…- que atentan cuando se
oponen a sus doctrinas contra sus esquemas inquisitoriales de justicia. Así lo
creo yo después de leer mil veces sus fundamentos sobre excarcelaciones
denegadas y de sentencia infundada y basada en su convencimiento medieval… Y
todo este proceder acompañado de un manifiesto cristianismo… no aplicado…




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