sábado, 14 de junio de 2014

EL CÁLCULO, LA SENTENCIA Y EL MIEDO. PARTE I

                  
Aprendí en estos últimos años, que todo lo que ocurre en las instancias judiciales está calculado. Nada es casualidad, ni se da con naturalidad. Todo, absolutamente todo tiene un cálculo, un análisis y una lógica para conseguir un resultado…
La sentencia a veinte años de prisión que me impusieron, es lo que premeditadamente los jueces “calculan” que sería el tiempo suficiente para garantizarse mi sumisión y silencio absoluto.
Para acogerme al beneficio de poder irme expulsado de Argentina a mi país de origen, cuando se tenga cumplido el 50 % de la condena; tengo que renunciar irremediablemente a todas las denuncias que contra estos siniestros funcionarios judiciales tengo presentadas. Y no puedo siquiera apelar ante un Tribunal superior, pues quedaría demorado –preso- mientras no se resuelva la apelación…
Son estos jueces y fiscales, verdaderos profesionales del cálculo para imponer penas. Pretenden “amansarme” destruirme con la cárcel y así asegurarse su impunidad.
Pretenden con sus retorcidos e injustificados fundamentos, hacer valer una sentencia ilegal. Ilegal en el fondo de la cuestión  porque tres imputados demostraron en juicio ser realmente INOCENTES. Ilegal también, porque jurídicamente se hizo, se permitió, se anuló y consintió todo tipo de ilegalidades que la ley bien claro define como de prohibido accionar. Los derechos fundamentales de los tres imputados fueron violados continuamente.
Actuó el TOPE 3, al modo y semejanza de “La Santa Inquisición”. 
Los fiscales que tenían la obligación de demostrar nuestra culpabilidad –no los imputados su inocencia, que si hicimos-, y de garantizar la legalidad y el cumplimiento de la ley durante el proceso, solo buscaron de forma arbitraria, cruel y “chapucera” –por las falsedades incorporadas como pruebas- concretar un linchamiento a tres personas que osaron defenderse y denunciar todas y cuantas actuaciones arbitrarias sufrieron desde el primer día.
Estos jueces que tanto se llenan la boca hablando de los crímenes de lesa humanidad cometidos por militares de la dictadura argentina, y que hacen de los derechos humanos una bandera de pura palabrería hipócrita se olvidaron de los derechos humanos de tres imputados. Fuimos prejuzgados y condenados antes del debate oral y público que según el propio juez Luis Alberto Imas –dicho en este centro penitenciario a mi persona- seria “con las pruebas sobre la mesa y con un Tribunal imparcial, ante el que se tendría que demostrar la culpabilidad de cada uno de nosotros tres…”
Les aseguro a todos los que puedan leer estas líneas, que ninguna de las reseñas hechas por el juez Imas –y que así marca claramente la Ley- se cumplieron en este juicio.
Dime de que presumes, y te diré de qué careces…
El Tribunal, con los cuatro jueces que lo conformaron, junto a los fiscales y los querellantes (funcionarios del Afip/Aduana argentina) cumplieron con la delictiva función de imponer el miedo no solo a los imputados, sino también a los allegados que siguieron el juicio de forma continua desde el primer día.
Y fundamento este grave proceder en un hecho –hubo muchos más que iremos contando- cometido por la Dra. Juez Karina Rosario Perilli, cuando en medio del transcurso del debate, apartó al Policía Federal encargado de cuidar el ingreso, orden y egreso de los imputados y del público a la sala de juicios. Tras la finalización de un debate a última hora de la tarde –anochecía- el mencionado uniformado, de nombre Sergio Ruiz charla despidiéndose de la agenta policial encargada de la grabación de la audiencia, y pasando por el pasillo la  JUEZA PERILLI LLAMA AL AGENTE Y LE INCREPA POR HABLAR CON LA MUJER DEL DETENIDO MAIDANA. El comentario más o menos exacto y según las palabras de testigos presenciales fueron: “Ahora te dedicas a tratar con las mujeres de los presos…”
Seguidamente fue traslado el policía, por haber cometido la única falta achacable de ser persona educada, correcta y humana.
Este actuar de la jueza Karina Rosario Perilli, se vuelve a poner de manifiesto cuando el sustituto de este policía Sergio Ruiz, también de nombre Sergio, es advertido al tomar posesión del cargo en el debate de que no “intime” con los allegados de los imputados, en especial con referencia a Lolo Temes, mi hermano que estuvo presente en la Sala todos los días que duro el juicio.
Karina Rosario Perilli con estos actos –y otros más que iremos viendo- impuso “el miedo” en funcionarios, en allegados y en general en el día a día de este juicio. Este proceder de la Secretaria venida en Jueza, es ni más ni menos que el modus operandi aprendido junto al juez de Instrucción Jorge Angel Brugo.
La osadía que yo cometí junto a mi abogado el Dr. Mariano Berges, al denunciar primeramente ante los propios magistrados y después en la justicia federal, los comportamientos delictivos de estos jueces, fiscales y del abogado recaudador de los mismos, originó que todos ellos formasen un bando delictivo que sin duda alguna,  trató de imponer el miedo, el silencio y la sumisión que siempre fue amparo de las clases dominantes a lo largo de la historia.
Esta Argentina decadente y corrupta que hoy muestra al mundo sus vergüenzas con el comportamiento de personas –reitero sus nombres y añado sus fotos para que cualquiera los pueda identificar e increpar por hechos como los mencionados-, como estos jueces y fiscales aquí denunciadas y que son:

-Juez Jorge Angel Brugo (Juez de Instrucción. Revisar su trayectoria profesional con denuncias por sus abusos de autoridad y arbitrariedad reiteradas. Comprobar quien es este mal llamado juez, con causas en su contra de enriquecimiento ilícito demostrado… Hay declaraciones de amenazas del propio juez y su custodio a personas de servicio doméstico, según las informaciones en internet… ver enlaces adjuntos)
www.pjn.gov.ar/Publicaciones/00020/00050537.Pdf


-Fiscal Emilio Marcelo Guerberoff (Fiscal de Instrucción y también de juicio a pesar de haber sido denunciado antes del debate y recusado al inicio del mismo. El mismo que hoy pretende  llevar adelante un invento de causa por lavado contra familiares y otros, de los tres imputados. El mismo que como se puede ver en las grabaciones del juicio se pasó horas desafiando, riéndose burlonamente y sentándose con desdeño y hostilidad hacia el que aquí escribe. El mismo que tiene un nivel de vida con  propiedades inmuebles que no puede justificar con sus ingresos de funcionario público… Daremos detalles del caso en otra nota.


-Juez Luis Alberto Imas  (Juez y Presidente del TOPE 3 que nos juzgó y sentencio a penas que jamás este hombre había impuesto. El mismo que me garantizó personalmente un juicio justo y un Tribunal imparcial indicando como debía de fundamentar la recusación  de la jueza Perilli, y que a posterior el mismo no aceptó dicha recusación. El mismo que concedió reiteradamente las excarcelaciones solicitadas por nosotros y que ahora entiendo solo fueron una manera de mantener un vínculo de negociación abierto ante… lo que pudiese ocurrir durante el juicio.




-Juez Luis Gustavo Losada (Juez de fachada perfecta y de hipocresía definida en cada gesto y más en cada palabra oral y escrita. Es autor –en mayor grado- de la redacción de la sentencia condenatoria contra nosotros tres y donde los abogados defensores representan para este Juez, un colectivo de cómplices e imputados –tal vez…- que atentan cuando se oponen a sus doctrinas contra sus esquemas inquisitoriales de justicia. Así lo creo yo después de leer mil veces sus fundamentos sobre excarcelaciones denegadas y de sentencia infundada y basada en su convencimiento medieval… Y todo este proceder acompañado de un manifiesto cristianismo… no aplicado…

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