miércoles, 25 de junio de 2014

Dr. MARIANO BERGES - DAMOS SU BIENVENIDA Y AGRADECIMIENTO

Mi nombre es Mariano Bergés.
He leído en el blog -que estoy siguiendo con atención-, que el Sr. Valentín Temes Coto me ha invitado a sumarme con algún comentario.
Sinceramente, cuando tomé conocimiento de la existencia del blog, a partir de la iniciativa del nombrado y de su hermano Manuel (Lolo), más la colaboración de algunos familiares en España, más allá de alegrarme por esa circunstancia, en procura de aclarar las cosas al público que desconoce los avatares judiciales, me satisfizo que esto fuera un lugar donde quien quisiera se expresara sobre la injusticia y el horror a que pueden ser sometidos (supuestamente dentro de la ley) seres humanos, sólo para satisfacer la continuidad de un sistema.
Por ello, pese a mi vínculo con Valentín y Lolo, opté por no inmiscuirme en este blog, y me comprometí a formular, en todo caso, comentarios que sólo busquen que cualquiera que ingrese por curiosidad, deseo de conocimiento o por invitación, entienda, comprenda y visualice lo que sucedió con claridad. O sea, darle un panorama real, vívido, puntual, tratando de que no se deje llevar por el comentario ligero y sin conocimiento de la mayoría, y por lo que se escribió en una sentencia que no exhibió pruebas sino opiniones personales de los jueces, apoyadas en mentiras y errores inexcusables.
En primer lugar hago saber a quien lea este blog, que tengo 52 años, y me pasé 25 en Tribunales. Fui meritorio, pinche, empleado en otros cargos, Secretario y Juez de Instrucción a mis 31. Once años como magistrado. Y soy docente universitario desde hace otros 25 años. Ejerzo la profesión de abogado desde el año 2004.
Cualquiera se imaginará, entonces, que no soy un improvisado, y destaco que hace cuatro años, tanto como hoy, no tenía ni tengo interés alguno en defender narcotraficantes. Por más dinero que pudiera existir como pago.
Como Valentín Temes Coto no es narcotraficante, y no es siquiera una mula, o un empresario conocedor del asunto que permitió ciertas cosas, tomé el caso.
Saben Ustedes quién fue la persona que me conectó con Valentín ? La también Jueza y conocida de toda una vida tribunalicia María Gabriela Lanz. Ella era (es) su novia o pareja y me anotició de lo que sucedía, allá por el año 2010, después de aparecido el contenedor en el puerto de Buenos Aires.
Primera pregunta: alguno se puede imaginar a una Jueza Penal apoyando a un narco ? Y a ésta jueza penal ?
Segunda pregunta: supongamos que fuera así, alguno se puede imaginar que esa Jueza Penal iría a buscar a un ex Juez, reconocido por su honestidad y coraje (humildemente pero es así), y actualmente por su trabajo en una ONG que combate la violencia en el fútbol, para ser el abogado de Valentín Temes Coto, en vez de procurar uno vinculado a la defensa de narcotraficantes ?
Tercera pregunta: aunque todo ello hubiera sido así, alguno se puede imaginar que yo hubiera tomado la defensa de Valentín de saberlo siquiera involucrado mínimamente en lo que se le imputó ?
Si alguno de los lectores conoce a la Jueza Lanz o me conoce o supo algo de mí en estos años, no puede imaginar que ello pudiera suceder.
En consecuencia, la primera conclusión es: no estaríamos al lado de Valentín si él no fuera totalmente inocente.
Sin embargo en Tribunales, donde las leyes obligan a los Jueces a considerar a todos inocentes hasta que una sentencia FIRME diga lo contrario, jamás se consideró a Valentín Temes Coto inocente. Por el contrario, él y las otras dos personas presas injustamente involucradas (Claudio Maidana y Nelson Hinricksen) fueron considerados culpables desde el inicio del proceso. Era necesario para el sistema judicial.
El principio de inocencia fue aniquilado.
Qué posibilidad existía de defenderlos ? Ninguna. Los tres estaban condenados antes del comienzo del juicio oral.
El sistema, a salvo; el horror de la injusticia a la vista.
Volveremos en próximos comentarios, para aclarar todo lo que sea necesario.

Junio de 2014.

No hay comentarios:

Publicar un comentario