jueves, 21 de enero de 2016

CANCIONES.



       Perdí la memoria mientras cantaba una canción y soñaba que todos los que leen esta nota me escuchaban.

       Olvidé los párrafos que referían a los que creen, aman y sueñan.

       Tardé minutos en volver a recordar la letra y el tono de la canción…. Al final, cuando pude volver a entonar solo pude sentir el agua fría de la ducha, ya que ustedes se habían borrado de mi sueño.

       Treinta años hace que canto esa canción, y fue el otro día que descubrí que había una parte que no entendía.

       Comprendí porque yo no entendía lo que tantas veces cantaba: Yo no creía, no amaba y solo mal soñaba.

       Ahora ya entiendo y recuerdo toda la letra de esa hermosa canción que había olvidado, al descubrir lo que no conocía de mí mismo.

       Es posible que un día no lejano algunos puedan escuchar mi voz cantando la canción que desprecia a los que no creen, no aman y no sueñan.

       Mi repertorio para el concierto no es de más que ocho canciones. Canciones que refieren a todas las personas que el final conseguimos entender para poder creer, amar y soñar.

       Mientras esta nota escribo, puedo recordar una de esas canciones del repertorio, que se libra en gallego. Una canción de todos los gallegos que incluso durante décadas no podían cantarla…

       Es triste y morriñosa esa canción con su historia tan real que aun hoy después de tantos años, solo quedan “as bagoas e o vento”
      
       Valentín Temes Coto.


ES COPIA LITERAL DEL ESCRITO DE VALENTIN
Lolo Temes Coto.

      



miércoles, 20 de enero de 2016

MAÑANA.

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       Podré caminar por una playa disfrutando del mar en mis pies y del sol en mi frente.

       Llenará mi pecho el aire puro y fresco que esas costas de mi tierra regala cada día.

       Cantaré en mis caminatas esas letras de canciones que nunca se pueden olvidar.

       Hablaré con muchas personas que no sabrán nada de mí, y escuchare a unas pocas que aún me  quieren.

       Viviré con plenitud cada hora, cada día y cada momento por pequeño que sea.

       Es seguro que volveré a reír y a llorar, y también es posible que aun pueda perdonar.

       Tal vez lo más difícil será poder soñar, ser capaz de ausentarme de la realidad, sin importar cual ella fuese.

       Tampoco podré olvidar. Jamás conseguiría dejar a un lado estos últimos cinco años robados.

       Que fácil puede resultar ser feliz con “tan poco”. Aunque ese “tan poco” resulte de incalculable valor para el que no tiene posibilidad de caminar, de respirar y cantar en una playa.

       Y también podré brindar por la memoria de algunas personas que conocí desde aquel 2010. Son personas muy variadas y distintas. También algunos son muy similares. Algunos buenos y otros malos. Inteligentes y básicos, casi incultos otros muchos.  Hombres y mujeres, unos funcionarios y otros particulares. Unos presos y otros libres… pero casi todos delincuentes.

       Después llegará el ocaso, la tarde donde el sol no caliente mi frente, ni el agua del mar bañe mis pies. Y será en ese día que solo se mantengan los recuerdos en aquellos pocos que hoy me quieren, mañana me disfrutaran; y ese día me llorarán.

       Valentín Temes Coto.


ES COPIA DEL ESCRITO DE VALENTÍN.
Lolo Temes Coto.


      
       

martes, 19 de enero de 2016

SOLUCIÓN.



       Políticos, jueces, fiscales, periodistas, médicos, abogados, empresarios, religiosos, científicos, filósofos, historiadores, escritores, y….todos. Todos mentimos, todos interpretamos la vida, tanto en pasado, presente y futuro, según como nos convenga.

       Hecha la anterior afirmación, solo nos queda como especie el buscar una solución de cara al futuro; y que pienso, solo podrá ser el desarrollar una inteligencia artificial depurada de todas nuestras miserias, y que tenga el absoluto poder de dominarnos….

       Es decir, que una máquina, o una serie de máquinas inteligentes, incorruptibles, sanas y limpias obliguen a comportarse correctamente a los humanos.

       Será esta tal vez, la única oportunidad que nos quede para poder perpetuarnos como especie sin destrozar la Tierra.

       De todo esto y mucho más trata el post humanismo.

       Desarrollar una suprema tecnología que pueda utilizar lo bueno de cada uno de nosotros, sin permitir que nuestra naturaleza maligna pueda seguir decidiendo por nosotros mismos.

       Un sistema donde el conocimiento sea el principal motor de la sociedad. Donde la cultura, el arte y la creatividad estén para ayudar y entretener a todos.

       Pensar en humanos que no podamos abusar,  condenar, asesinar, violar, humillar….robar, engañar, falsificar…. ¿Lo imaginan?

       Traten de poner el nombre de alguna persona que pueda cumplir con las premisas anteriores sin que tenga que ser controlado y obligado para hacerlo. Yo no puedo escribir alguno…

       Valentín Temes Coto


ES COPIA DE LO ESCRITO POR VALENTIN

Lolo Temes Coto.


      


       

lunes, 18 de enero de 2016

¿SERA ASÍ?



       Son tantas y tantas las cosas de la vida por las que uno se puede sentir feliz, que resulta difícil poder comprender a las personas cuando nos sentimos desgraciados.

       Lamentarse, amargarse y sufrir sin descanso cada adversidad no puede generar nada bueno para uno, ni para los seres queridos que uno tiene cerca.

       Es una cuestión de actitud, la que se necesita aplicar para poder llevar el día a día con la mayor normalidad, aunque uno se encuentre enfrentando  una situación dramática e injusta.

       La actitud requerida para enfrentar la adversidad, es aplicable a todo tipo de situaciones, tanto límite como cotidianas.

       Uno de los mayores problemas que nos encontramos socialmente, es que nos faltan garantías a los ciudadanos comunes para enfrentar gran cantidad de esas situaciones, que nos obligan a estar en medio de varios conjuntos de organizaciones o sistemas como puede ser el carcelario, el judicial, el sanitario o el administrativo.

       Somos tan imperfectos los seres humanos, que no conseguimos a lo largo de millones de años de evolución, encontrar solución a cuestiones básicas como la corrupción.

       Nos pasamos la historia creando y firmando acuerdos y manifiestos, que también llamamos leyes y tratados que son burlados para interpretación  propia por la mayoría de los privilegiados que pueden hacerlo.

       A más de dos mil años de haberse inventado una de las mejores y falsas historias de la humanidad, solo podemos tratar de conseguir desarrollar una actitud positiva que nos permita enfrentar de la mejor manera posible una existencia monitoreada por otros…no por nosotros mismos.

       No tengo duda alguna cuando manifiesto mi total desprecio por cualquier tipo de creencia religiosa, que asegura tener respuestas a todas las propias tropelías que sus profetas y representantes repiten día a día.


       Y lo antes manifestado, no se corresponde con una actitud de creer o no creer; sino con la plena aptitud de poder pensar y entender algunas de las muchas mentiras y miserias a las que somos condenados desde el día en que nacemos.

Valentín Temes Coto.



COPIA EXACTA DEL ESCRITO DE VALENTIN

Lolo Temes Coto.

domingo, 17 de enero de 2016

LA HISTORIA DEL ESPÍRITU.



       Ya hace casi cinco años escuché la historia que detallaba la existencia de un espíritu aquí en este Módulo del Penal Nº 1 de Ezeiza.

       Varios son los que aseguraban haber visto al mencionado espíritu, y que correspondía con un hombre que había fallecido en tiempos anteriores estando aquí preso.

       Yo como no creo en esas ni en otras cuestiones que no tienen valor cierto en la ciencia o en la documentación, solo pude guardar silencio en las varias, más bien muchas ocasiones en que unos u otros relataban las aventuras de espíritu de aquel hombre fallecido.

       Yo los únicos ruidos y voces que siempre escucho en este lugar, pertenecen a internos, a funcionarios, o algún avión que se cuela en nuestro “espacio aéreo”.

       Pero tengo que reconocer que desde hace unas semanas puedo registrar claramente unos sonidos que no coinciden con ninguno de los hasta ahora registrados por mi cerebro.

       Creo que esos extraños ruidos guardan relación con la historia del espíritu que tanto me habían mencionado…

       Y no es que haya un espíritu, pero si una historia. Mejor dicho, miles de historias con miles de nombres y millones de ruidos.

       Historias, ruidos, silencios y sueños se mezclan dando lugar a casi realidades donde se ven pasear tranquilamente a los “espíritus”.

       Ellos llegan, entran y salen de cada celda, de cada pabellón y por cada módulo.

       Siempre están, siempre acompañan, siempre vuelven, y muchas veces siempre, casi siempre te despiertan para que puedas entender que ellos no son más que tus propios sueños, con risas y llantos, con penas y alegrías.

       Si no llama y reclama a esos espíritus, se le presentan las mismas pesadillas, los mismos sueños de siempre.

       Esta historia del espíritu un día se termina, y al día siguiente comienza otro sueño con otra historia y con otros espíritus.

       Aquellos malignos espíritus que yo registro tienen nombre y apellido; también tienen rostro y título profesional.

             Valentín Temes Coto.


LITERALMENTE COPIADO DEL ESCRITO DE VALENTIN

Lolo Temes Coto.


sábado, 16 de enero de 2016

¿ES LÓGICO?



       Reír, cantar, llorar y poder compartir con familiares y amigos una botella de vino.

       Este simple y legítimo deseo no lo puedo cumplir porque me encuentro secuestrado por los representantes de la Justicia Argentina.

       Al igual y con similares métodos –actualizados al siglo XXI- que la Santa Inquisición, funcionan hoy algunos “Tribunales Argentinos”. Incluso lo hacen con la imagen de Cristo en sus despachos.

       Ayer me preguntaron por teléfono (una persona muy cercana), que va pasar cuando no se pueda sostener este ilegal secuestro del que somos objeto tres personas en Argentina. Respondí con dudas,  ya que mis certezas siempre se golpean contra una realidad corrupta e ineficiente de los Tribunales.

       Pero pienso que analizando todos los delitos cometidos por los aquí denunciados, no puede haber forma de que puedan escapar al peso de la Ley. Estos son:
       
       Fraguado de causa penal, fraguado de pruebas, destrucción de pruebas, ocultamiento de pruebas, fraguado de indagatorias, prevaricato, falsos testimonios, privación ilegal de  la libertad de tres personas inocentes, encubrimiento de narcotraficantes, tortura psicológica, tortura física y reiterada a manos de jueces….

       A los denunciados –magistrados muchos- les pido que se pongan a sí mismos las penas que les corresponden por cada uno de esos delitos por ellos cometidos.

       Y a los demás les encomiendo que lean un par de veces esta nota y piensen si soy injusto al creer que no es suficiente una vida para pagar los delitos que a sabiendas y con premeditación, cometieron entre otros: Jorge Ángel Brugo; Karina Rosario Perilli; Emilio Marcelo Güerberoff; Luis Alberto Imas; Luis Gustavo Losada; Claudio Horacio Gutiérrez De La Cárcova; Eduardo J. Funes; Hernán Hugo Re; Eduardo Emilio Botello; Alejandro Walter Slokar; Pedro Rubén David; Ángela Ester Ledesma; Liliana E. Catucci; Javier Augusto de Luca; Facundo Miguel Machesich; Claudio Jorge Calabressi; Miguel Antonio Suarez; Jorge Alfredo Nappe; Oscar Eduardo Fresno; y TU.


       Tú, que todo escuchaste, leíste, escribiste y permitiste que todos los anteriores cometieran este secuestro intentando legalizarlo con una sentencia fraudulenta e inexistente.

       Tú y solo tú eres aun sin saberlo el máximo responsable de la situación que yo enfrento.

       Mi lugar quedará reservado para los antes nombrados.


       Valentín Temes Coto.



ES COPIA DE LO ESCRITO POR VALENTIN
Lolo Temes Coto.

viernes, 15 de enero de 2016

GENERACIONES VENIDERAS.



       Mis hijos vivirán quince, veinte o más años que mis padres. Los hijos de mis hijos vivirán otros quince o veinte años más que sus padres.

       Yo solo podré ver parte de toda esta maravillosa etapa de longevidad entre cuatro generaciones.

       Pero conseguí entender el pasado, el presente y el futuro de mi familia, de mi gente. De lo que fue, es y será nuestro mundo.

       Ahora con mi edad se está en una etapa de plenitud, aunque al mismo tiempo a mi generación ya le cuesta seguir en la cresta de la ola para entender los desafíos del presente.

       Al mismo tiempo que los viejos son menos viejos, y los grandes parecemos jóvenes, esos que vemos como jóvenes ya son grandes comprometidos con el futuro de cambio y evolución constante.

       Y los niños ya casi pasan de la teta al preservativo sin haber aprendido a jugar con la inocencia de un verdadero niño.

       Es posible, casi seguro que mis apreciaciones ni sean justas ni reales, en sobre manera cuando trato de los niños que ni entiendo ni comprendo.

       Lo que si realmente creo estar en lo cierto, es cuando advierto en mi generación y en la siguiente un problema de identidad real por culpa de esta vertiginosa evolución que nos llevó al siglo XXI sin poder tomar conciencia del inmediato ayer, hoy, mañana.

       Tal vez podamos sentirnos perdidos en medio de una sociedad que desprecia a los que dudan, tiemblan o no encuentran el camino para triunfar… Sin entender realmente lo que significa triunfar.

       Pienso que estos pensamientos míos, son los que me hacen añorar aquellos años pasados cuando mis padres me pedirán contar todo lo que yo me negaba a escuchar.

       Sin duda alguna tengo que reconocer que mis hijos, e imagino que los de la mayoría son mejores y más generosos que uno, porque ellos aún nos escuchan y nos hablan como si realmente nos pudieran necesitar en sus vidas.


       Creo que el Mundo es hoy mejor que ayer, aunque todo lo de ayer es igual que lo de hoy.

Valentín Temes Coto.


ES COPIA LITERAL DE LO ESCRITO POR VALENTIN
Lolo Temes Coto.

jueves, 14 de enero de 2016

COBARDE, COBARDES, COBARDÍA.......



       Que cobarde me siento cuando trato de entender muchas cosas que desconozco.

       Cobarde por reconocer que desconozco y por tratar de entender las mentiras y engaños que leo y escucho.

       También cobarde por no enfrentar desde hace años atrás, todas las verdades impuestas por una sociedad que es centro del desarrollo humano y cobarde.

       Soy un gran cobarde por sentirme valiente, y hacerlo cuando me humillaron miserablemente desde el poder establecido y dirigido por los más cobardes.

       Somos todos cobardes porque sabemos que nada es lo que parece, ni siquiera nuestra propia cobardía.

       Somos cobardes porque tardamos en ser valientes y enfrentar la opresión, la corrupción y el delito.

       Seguimos siendo cobardes cuando nos negamos al cambio, a lo nuevo, a dar lugar y oportunidad a gentes nuevas que suelen tener el ideal de querer cambiar nuestras inveteradas cobardías.

       Nos mantenemos enganchados a las falsedades manipuladas con las que fuimos criados, porque tenemos miedo a descubrir la verdad que nuestra cobardía enmascara.

       Vivimos como animales domesticados que tienen la represalia del amo, del dueño, del tirano que los utiliza y pregona ser su protector cuando les entrega el premio de la comida, el agua o una simple caricia.

       Cobardes al hablar, al escribir, al bailar, al llorar….al vivir. Siempre cobardes y dóciles detrás de los que están a cargo de mantener vivos nuestros temores.

       Tan cobardes somos que incluso llegamos a buscar como escapar de la muerte durante la mayor parte de nuestra propia vida.

       Tan inmensamente cobardes somos, que en rechazo de nuestra realidad, inventamos un “algo” al que llamamos destino…

       El único destino que existe es la realidad de convertirnos en cobardes después de nuestros primero días de vida.

       Es tal la deformación psicológica que tenemos, que en raras ocasiones llegamos a descubrir lo inmensamente enterrados que nos encontramos en nuestra cobardía.

       ¡¡Perdón!! Perdón por seguir siendo un cobarde y no escribir aquí claramente lo que muchas veces pienso que deberíamos hacer de una vez por todos los cobardes….

       Valentín Temes Coto.




COPIA LITERAL DE LO ESCRITO POR VALENTIN

Lolo Temes Coto.

      


       

miércoles, 13 de enero de 2016

PÉRDIDAS DE UN PRESO.



       Un hombre perdió a su esposa y a su hija cuando los llamó por teléfono desde esta cárcel argentina.

       La mujer le dijo claramente que no volvería a hablar con él, así como tampoco permitiría que su hija de diez volviese a verlo ni a comunicarse con él.

       Era la segunda vez en seis años que este hombre caía preso. Antes había estado casi cuatro años detenido en España; y ahora aquí tendrá que pasarse otros dos años y cinco meses.

       Después volverá a España, se irá expulsado e intentará reempezar el contacto con su hija… A la mujer ya la dio por perdida. Se quedó sin compañera, sin esposa, sin amor…

       Dos días necesito este hombre para cuantificar el valor de sus pérdidas. Me sorprendió que en un principio el dolor y disgusto referían a la mujer; lo entendió como una traición, un engaño. Pero de seguido entendió que su pérdida más valiosa era su hija.

       Dejó de lado los reproches hacia aquella que había sido su esposa durante más de diez años, y comenzó a buscar alguna forma de poderse contactar con la niña de diez años, con su hija.

       Recurrió a su familia para intentar crear ese vínculo, pero sus hermanos no tomaron ningún compromiso con él. También están dolidos y desengañados por tener que volver a saber que él está nuevamente preso.

       No tiene casa, ni coche, ni amigos. Perdió a su mujer, a su hija y a sus hermanos. Todos lo desprecian de una u otra forma, y solo puede intentar sostenerse y salir adelante por sí mismo.

       Escuchando la historia de este hombre, y viendo que otros también pasaran por situaciones similares; yo creo que este hombre perdió lo que ya no tenía. Perdió como otros muchos presos, porque sus mujeres, hijos y hermanos no los querían realmente.

       ¿Saben por qué?

       Porque no tiene casa, ni auto, ni dinero, ni poder….

       Y ante esa realidad este preso solo da problemas, solo pide, no puede ofrecer, no tiene presente y menos futuro.

       Las pérdidas de un preso, de uno más que es víctima de su propia vida.

       ¿Y, estará bien así?

       Valentín Temes Coto.




ES COPIA LITERAL DEL ESCRITO DE VALENTIN

Lolo Temes Coto.



martes, 12 de enero de 2016

DESCONFIANZA.



       Desconfiar de las personas es algo que suele resultar imprescindible para la mayoría de la gente.

       Aunque muchas veces cuesta reconocerlo, uno tendría que haber desconfiado de muchos –la mayoría- de los que compartían mi día a día antes de estar SECUESTRADO en esta cárcel argentina.

       La falta de desconfianza que me auto reprocho hace en realidad al dolor que se genera en uno cuando descubres los engaños y falsedades que antes no podías distinguir por vivir una vida alocada y vacía. Una vida de esas que muchos llaman EXITOSA; y que yo hoy desde la distancia del pensamiento, considero un mayúsculo fracaso.

       La desconfianza bien administrada, se puede considerar como una dieta equilibrada para prevenir un buen estado de salud; y esta desconfianza bien controlada nos permitirá una protección del alma, del espíritu que tanto debemos cuidar.

       Y yo tengo un defecto con alto componente genético: NO SOY DESCONFIADO.

       Para algunos, la falta de desconfianza puede parecerles una virtud, y por lo tanto no estar de acuerdo con la valoración anterior. Pero permítanme asegurarles que durante los últimos cuatro años y nueve meses repasé todos y cada uno de mis años disfrutados en este mundo, llegando a la dolorosa conclusión de que si hubiese DESCONFIADO de muchos y en especial de mí mismo, hoy no estaría escribiendo estas líneas en una celda de una cárcel argentina.

       Dentro de ese completo repaso de mi vida, me encontré con un capítulo especial y el más reciente. Es el que hace a esa carencia mía de poder desconfiar de aquellos que me aseguraron que la JUSTICIA repararía mis males.

       Tan ingenuo e incauto resulté, que aun viendo en mi propia cara como me engañaban durante catorce meses de juicio, traté de no dar valor a la DESCONFIANZA  que despertaban en mí, los representantes del Poder Judicial argentino.

       Y ahora que aprendí a desconfiar un poco más, ya casi puedo decir aquello de: “DESCONFIA Y ACERTARAS”.

       Valentín Temes Coto.



ES COPIA LITERAL DE LO ESCRITO DE PUÑO Y LETRA POR VALENTIN

Lolo Temes Coto.